Preguntas frecuentes

¿Qué me puede solucionar a mí un consultor en empresas familiares?

Te va a ayudar a regular la relación entre la familia y la empresa. Cuando mejora la empresa, mejora también la familia, y viceversa.

¿No es lo mismo contratar a un gerente externo a la familia?

Esa persona tiene otra función. El consultor especialista en empresas familiares sabe cuáles son los temas que tienen dificultad en ser tratados y cómo ayudar a los integrantes a anticiparlos y solucionarlos.

¿Un consultor es como un psicólogo o un coach?

Es un rol distinto. Se trata de un especialista con visión de negocios, que guía a los integrantes de la empresa familiar para trabajar adecuadamente.

¿Cuál es la mejor forma de solucionar los conflictos que hay en nuestra empresa familiar?

Algunos caminos recomendables son separar a las personas de los problemas, manejar el diálogo con respeto mutuo, considerar distintas opciones y propuestas, hacer concesiones y mantener la buena relación familiar.

¿Se puede tener una empresa familiar sin que sus integrantes se peleen?

Una cosa es discutir y otra pelearse “a muerte” con el cuñado, la madre o el primo que se desempeñan en la empresa. El consultor en empresas familiares orienta a las personas para que puedan expresar sus opiniones, sus emociones y proponer proyectos sin afectar los vínculos.

¿Cómo sabemos que los consejos del consultor van a funcionar cuando él ya no nos asesore?

Porque el consultor genera y conduce -junto con los integrantes de la empresa- conversaciones efectivas donde se elaboran y definen las relaciones y las formas de manejar la organización. Esto constituye un “botiquín de primeros auxilios” o un conjunto de acciones que se ponen en marcha ante cada conflicto.

¿Qué hacemos con nuestros hijos que quieren sumarse a la empresa?

El consultor habla con ellos y, en general, les recomienda tener una experiencia en otra empresa familiar, para que su rol sea más efectivo. Si ya han ingresado, los ayudamos a capacitarse para que su rol sea preciso y eficiente.

¿Cómo lograron desarrollarse las que hoy son grandes empresas familiares?

Por medio de sólidos valores –lealtad, transparencia, confianza–, la capacidad para afrontar los temas “difíciles”, el anuncio anticipado de su retiro por parte del fundador, la elección oportuna de un sucesor, y las reglas claras para la participación de los diversos integrantes de la familia en las grandes decisiones.

¿Cómo puedo evitar problemas ahora que mi cuñado pidió sumarse a la empresa?

Se debe capacitar y concientizar a tu cuñado de que la empresa tiene reglas, roles y responsabilidades concretas.

Si bien esto no siempre ocurre, el ideal es seleccionar a los individuos en función de las necesidades de la empresa en lugar de crear un puesto a su medida. Nosotros ayudamos a crear sistemas de información para que todos los parientes –consanguíneos y políticos- conozcan cómo marchan los negocios.

En nuestra empresa hay nepotismo. ¿Cómo podemos terminar con eso?

No es malo contratar a familiares siempre que sea porque hay una necesidad en la empresa, y la persona demuestra capacidad y honestidad. Nosotros ayudamos a mejorar y profesionalizar los recursos humanos.

¿Cuánto dura el trabajo del consultor en empresas familiares?

Eso depende de cada caso. En general, el tiempo mínimo para hacer un “diagnóstico y tratamiento” es de tres a seis meses.

¿Cómo hacemos para profesionalizar de una vez por todas nuestra empresa familiar?

Profesionalizar la empresa no es dotarla de profesionales sino aprender a tomar decisiones estratégicas con el respectivo análisis profundo que requiere cada tema. Eso se logra instalando una cultura donde la meritocracia sea el factor determinante, y no el parentesco o el apellido.

El fundador de nuestra empresa se jubiló, pero sigue viniendo, y metiéndose en temas que nosotros ya sabemos resolver. ¿Cómo evitamos esto?

Es natural que el fundador extrañe la empresa a la que él le dio vida. Para que esa persona acepte el paso del tiempo y el cambio de funciones, hay que ayudarlo y acompañarlo en encontrar otras actividades que le den sentido a su vida.

Los parientes que no trabajan en la empresa, pero son socios siempre nos piden datos de la marcha del negocio, pero generalmente no los entienden y nos hacen cuestionamientos. ¿Cómo se soluciona eso?

Esas personas necesitan recibir conocimientos mínimos sobre gestión, que les van a permitir entender mejor cómo funciona una empresa. En general, reciben esa capacitación con buena voluntad y luego pueden comprender con objetividad cómo se gestiona una organización y, sobre todo, qué se puede y no se puede esperar de ella.

¿Cómo se evita hablar de la empresa en cada cumpleaños, aniversario, asado y cena?

Esos momentos nunca son buenos para hablar de trabajo. A través de ciertas pautas, el consultor en empresas familiares ayuda a que esas charlas solo se den en el ámbito correcto. Si bien es difícil no hablar de la empresa en la familia, se debe minimizar las decisiones que se toman en esos encuentros o momentos.

¿Cuánto dura la sucesión en una empresa familiar?

Puede durar de uno a cinco años, si está bien planificada. Es bueno mirar la sucesión no como un hecho sino un proceso de planificación. Hay que estar preparado para él y dotar a las personas que lo transitarán las herramientas que les permitan resolver adecuadamente los desafíos del momento.